El Verdadero Rostro de Pizarro, por: Dr. Hugo R. Ludeña 

LOS ESTUDIOS SOBRE LOS RESTOS DEL CONQUISTADOR DON FRANCISCO PIZARRO

PRIMERA PARTE    

ANTECEDENTES

    En junio de 1977 fueron descubiertos incidentalmente los restos auténticos de don Francisco Pizarro, el conquistador del Perú y fundador de la ciudad de Lima, ocultos en el nicho central de la Cripta Mayor de la Catedral de Lima, cuando se realizaban las obras arquitectónicas para su remodelación, y ese fue uno de los acontecimientos culturales más importantes ocurrido en el Perú antes de concluir la década de 1970. 

    Los diarios y revistas nacionales y extranjeras informaron ampliamente sobre el hallazgo, iniciándose un proyecto de investigaciones de Arqueología-Histórica denominado “El Proyecto Pizarro”. El descubrimiento de los restos auténticos de Pizarro en 1977 abrió una nueva etapa en las investigaciones sobre la vida y la muerte del conquistador.

    Las investigaciones de Arqueología-Histórica comenzaron el mismo mes de junio de 1977 y unos meses después se dieron a conocer los primeros resultados que confirmaban que la momia que se exhibía desde 1891 era un fraude científico de fines del siglo XIX y que por fin se había descubierto los restos auténticos del fundador de la ciudad de Lima.

    Desde principios del siglo XX se conocía un acta de indudable autenticidad donde constaba que la cabeza de Pizarro estaba en un osario de plomo y que sus huesos fueron enterrados en algún lugar principal de la catedral durante el siglo XVI, pero nadie los había buscado. A fines del siglo XIX no se conocía el paradero del osario de plomo de Pizarro ni de sus restos, y ese fue el motivo para que equivocada y apresuradamente, en 1891 se le atribuyera a Pizarro un cuerpo momificado equivocado. 

    El descubrimiento casual de sus restos en 1977 permitió conocer detalles inéditos sobre su trágica muerte. Francisco Pizarro murió asesinado en el palacio de gobierno en Lima, el domingo  26 de junio de 1541, bajo las armas de la facción Almagrista en el marco de una conspiración para matar al gobernador.

    Los primeros resultados de las investigaciones realizadas en Lima  en 1977 y 1978 fueron de interés de las Diputaciones de Badajóz y  Cáceres en Extremadura, España quienes  patrocinaron el VI Congreso de Estudios Extremeños del 8 al 12 de mayo de 1979   en las ciudades de Trujillo, Mérida y Badajoz,  para celebrar el V Centenario del nacimiento de Francisco Pizarro, el V Centenario de la Batalla de la Albuhera y la Unidad de España, para lo cual el Rey de España Don Juan Carlos  y Dona Sofía fueron los invitados  de honor. 

    El pueblo Extremeño estaba ansioso por conocer los avances de los estudios que se realizaban en Lima y con ese motivo invitaron  a exponer a tres historiadores peruanos especialistas  en el período del descubrimiento y conquista del Perú: los doctores Guillermo Lohmann Villena, José Antonio del Busto y Héctor López Martínez. El Dr. Hugo Ludena,  arqueólogo  quien estaba  cargo de “El Proyecto Pizarro” de Investigaciones de Arqueología e Historia también fue invitado para exponer los resultados de las investigaciones sobre Pizarro.

    Asistieron los miembros de la Academia de la Historia, catedráticos de la Universidad de Extremadura, académicos de  la Universidad Complutense de Madrid, y  las autoridades de toda la región y otros lugares, y el evento fue inaugurado por dona Sofía y el Embajador del Perú en España.

 


PIZARRO POLEMICO

    La persona de Francisco Pizarro siempre despertó polémicas, desde su nacimiento y muy poco se sabe acerca de  su vida en España. También se ha discutido  mucho sobre su vida en el Caribe y en Panamá durante las primeras décadas del siglo XVI, y sobre sus expediciones para el descubrimiento y conquista del Perú. Su vida y su muerte está llena de desacuerdos y  discrepancias y hasta su imagen, grabados, pinturas y esculturas están rodeadas de dudas e imprecisiones. Durante cinco siglos Francisco Pizarro ha sido un personaje muy enigmático y evasivo.  

    La estatua ecuestre de Pizarro que estaba en una esquina de la Plaza Mayor de Lima, hace dos anos que fue retirada por orden del Concejo Municipal de Lima y fue enviada al depósito municipal. Después, fue colocada en un nuevo parque junto al río Rímac, bajo el nivel del suelo, sin pedestal, en un raro simbolismo de la ciudad.

  Considero que muy pocos personajes históricos como Pizarro han sido estudiados tan exhaustivamente por investigadores de calidad, completamente independientes unos de otros, que inclusive no se conocieron nunca. Sus informes y opiniones han sido contundentes y confirmaron que estábamos ante los restos auténticos de Francisco Pizarro, y ofrecieron nueva información sobre su vida y su muerte que los documentos históricos no mencionaron.

    A continuación se darán a conocer en una sucesión de artículos, los Informes y documentos relacionados con los estudios sobre Pizarro que se iniciaron en 1977 y concluyeron cuando en diciembre de 1984 los canónigos del Venerable Cabildo Metropolitano de la Catedral de Lima  aprobaron los resultados obtenidos y determinaron retirar el cuerpo momificado que se exhibía en la capilla de Pizarro y colocaron en su lugar  en la urna de la Capilla de Los Reyes, los restos auténticos del conquistador.

    A partir del 18 de enero de 1985 los restos de Pizarro descansan en paz en el lugar que le correspondía en la catedral de Lima, tal como lo dejó establecido en su testamento de 1537. Los canónigos también cumplieron con el mandato testamentario de Pizarro para que sus funerales se realicen con todo rigor, con la presencia de todas las órdenes religiosas, con grandes cirios encendidos, y cruz alta,  con los responsos y oraciones para el descanso de sus maltratados huesos, procurando la paz y el perdón para su atormentado espíritu. (QEPD)


IDENTIFICACION DEL PROBLEMA

    Mucho se ha escrito sobre la enigmática personalidad del conquistador Francisco Pizarro, su carácter lacónico y reservado, así como su renuencia a aparecer ante las autoridades judiciales, declarar en las probanzas de sus compañeros de negocios,  descubrimientos y conquistas, o a comparecer ante los escribanos y notarios para dar declaraciones oficiales.

    Los historiadores han  resaltado la escasa cantidad de documentación directa que existe sobre Pizarro, a diferencia de otros gobernadores de su tiempo que han sido profusos en declaraciones, misivas, informaciones y relaciones de los hechos de su tiempo.

    Se ha justificado la falta de documentos sobre Pizarro y  su escasa comunicación,  debido a su condición de ágrafo y analfabeto, y a que esa sería una característica típica de los Extremeños, sobrios, secos de palabras y poco comunicativos. Si en la vida de Francisco Pizarro, hay demasiados vacíos y silencios, su muerte y lo que sucedió con sus restos, también ha estado rodeada de enigmas y secretos difíciles de develar durante más de cuatro siglos. 


FRANCISCO PIZARRO, UN PERSONAJE CON MUCHOS ROSTROS

    La iconografía de Francisco Pizarro ha sido uno de los temas que en el pasado ha interesado a los historiadores. La recopilación de numerosos grabados, cuadros y esculturas con la finalidad de presentar el rostro del conquistador Francisco Pizarro dio como resultado una diversidad de rostros de Pizarro. No se tiene la certeza que alguna vez haya posado  ante algún artista para hacerse un cuadro. Tampoco consta en ninguna fuente que exista algún cuadro hecho en el tiempo que permaneció en España en 1529 durante sus gestiones para la Capitulación de Toledo y la organización de la expedición para la conquista del Perú. En algunos cuadros en los que aparecen Pizarro y Almagro, no se sabe quién es quién y en realidad se trata de obras sin ninguna base real.

    Todos los cuadros y grabados antiguos de Pizarro son de autores desconocidos, preparados para ilustrar crónicas y libros de historia. En general se trata de creaciones artísticas bastante tardías, y las más modernas corresponden a estudios en los cuales se han copiado rasgos que aparecen en cuadros ya publicados.

    En 1909 el historiador Carlos A. Romero publicó en la revista “Ilustración Peruana” un  estudio titulado “Iconografía de Pizarro”, en el cual reunió los grabados, cuadros y esculturas del conquistador publicados en diversas épocas. 

    Se puede observar que en todas las imágenes de Pizarro éste presenta un rostro diferente, o que unos son la repetición de otros con algunas variantes, donde las única semejanza es  el uso de la barba, aunque existen diferencias  en  los  arreos militares,  ornamentos en el vestido, el casco y el entorno.  Pero las diferencias más notorias están en los rasgos faciales. Lo mismo se puede afirmar sobre las esculturas, las cuales son a cada cual más arbitraria, debido a que todas son creaciones artísticas tardías. 

    Los cuadros de Francisco Pizarro han contribuido a darle un carácter enigmático dejando siempre una incógnita alrededor de su persona, lo cual  no ha permitido ver en su rostro los verdaderos rasgos de su carácter.

    La mayoría de documentos históricos de su tiempo se han referido a las características negativas de su comportamiento: su excesivo afán por la riqueza y el  poder; a su forma de gobernar abusiva y autoritaria; al nepotismo establecido en favor de sus hermanos parientes y paisanos de Trujillo, su tierra natal o  el ánimo rencoroso y vengativo  de Pizarro y sus hermanos, aunque  en muchos casos sus biógrafos no han podido dejar de reconocer su vocación empresarial y ánimo emprendedor, tenacidad, su coraje  y espíritu guerrero. 


LOS GRABADOS MAS ANTIGUOS

    Las imágenes de Pizarro que se podrían considerar como las más antiguas son dos grabados que ilustran la crónica de Pedro Cieza de León, quien, aunque llegó a Lima en 1548, siete anos después de la muerte de Pizarro, pudo haber recogido una imagen que se aproximaba a su rostro. Cieza de León es considerado como uno de los cronistas más confiables de su tiempo, y es uno de los pocos cronistas que recogió información directa, entrevistando a los curacas andinos, autoridades y a testigos presenciales de la conquista y de los primeros años del establecimiento colonial en el Perú.

     La crónica de Cieza se publicó en Amberes en 1553 doce años después de la muerte de Pizarro.


EL BUSTO DE PIZARRO ESCULPIDO EN EL PALACIO DE LA CONQUISTA, TRUJILLO-EXTREMADURA

    La escultura en piedra del busto de Francisco Pizarro que forma parte de un conjunto de esculturas junto  a su escudo de armas, en una esquina del fastuoso Palacio de la Conquista en Trujillo de Extremadura puede tener algunos visos de veracidad.

    En 1551 Hernando Pizarro el hermano de Francisco Pizarro estaba preso en el castillo de La Mota de Medina del Campo cumpliendo una sentencia de 20 anos por haber ejecutado en 1538 a Diego de Almagro después de la guerra de Las Salinas en el Cusco. Hernando ordenó  que su sobrina dona Francisca Pizarro de unos 17 anos de edad, fuera enviada a España con uno de sus hermanos.


    Dona Francisca se casó con su tío Hernando Pizarro, juntándose ambas fortunas. El Palacio de la Conquista fue construido en 1560, después que Hernando Pizarro salió de su prisión. Ellos compraron varias  casas en la Plaza Mayor  de Trujillo, España vecinas a la antigua casa de  los Pizarro que Hernando había heredado de su padre y mandaron a construir el Palacio de la Conquista con un gran escudo de armas en una esquina. Debajo del escudo están las esculturas de dona Francisca, de su madre, de Hernando y Francisco Pizarro.


    El busto de Francisco Pizarro puede tener cierta verosimilitud, debido a que Dona Francisca  y Hernando  conocieron bien a Francisco Pizarro y la escultura que ordenaron hacer, debió ser aprobada por ellos. Actualmente la escultura está bastante deteriorada por el tiempo, el viento, la contaminación ambiental y los hongos y requiere trabajos de limpieza, conservación y estabilización.



EL CUADRO DE PIZARRO EN EL ARCHIVO GENERAL DE INDIAS, SEVILLA


    Existe un cuadro atribuido a Francisco Pizarro en el Archivo General  de Indias de Sevilla, sin  firma de autor, ni fecha que indique cuando fue  pintado. Para algunos autores podría  ser de 1529, que fue cuando Pizarro regresó a España  para suscribir la Capitulación de Toledo con la Corona y  reclutar hombres para la conquista del Perú, pero no existe ninguna seguridad al respecto. Se conocen dos versiones de este cuadro. Una con el nombre de Pizarro en la parte inferior. La segunda, que es más conocida, tiene en la parte inferior una inscripción del siglo XIX  donde se ha escrito lo siguiente: 


    “Este retrato es una copia del que se conserva en el Archivo General de Indias de Sevilla. Tiene al dorso la siguiente inscripción:  Don Francisco Pizarro marqués de los Atabillos gobernador  y Adelantado. … Reinó en virtud de una capitulación  que le otorgó  en 26 de julio de 1529. Entró en el Perú el ano de… Fue asesinado  por sus soldados  en la ciudad de  Lima el año de 1541 a los 72 años de edad. Este retrato  lo recogió  el general Belgrano  cuando entró en la ciudad del Cuzco  andando las tropas de Buenos Aires  y estaba  anexado  en la sala del Tribunal de la Inquisición de esa   ciudad. Andrés de Arango lo destina  como un recuerdo  cariñoso  a su hermana política Carmen Pizarro… de aquel célebre  descubridor  y conquistador de la mayor parte del continente  de la América del Sur.”


EL CUADRO DE PIZARRO EN LA GALERIA DE LOS VIRREYES DEL MUSEO NACIONAL DE HISTORIA


    En el Museo Nacional de Arqueología Antropología e Historia de Lima existe una Galería de los Virreyes y Gobernantes del Perú que se inicia con un cuadro de Francisco Pizarro, su primer gobernador Español. En general las medidas de estos cuadros son de 1.70m -1.80m de altura por 0.93m -1.05m. de ancho. En su mayoría son de autores desconocidos y figuran en la siguiente publicación: Galería de los Gobernadores  y Virreyes del Perú. Lima, 1891. Evaristo San Cristóbal  hizo una reproducción litográfica de esos cuadros. 


GRABADO DE PIZARRO DE 1598


Un grabado de Francisco Pizarro con fecha 1598 tiene inscrito su apellido en latín  con la particularidad de mencionar el apellido  Gonzalli de la madre. Detalle, poco común en los grabados y cuadros de Pizarro. Es muy parecido a otros grabados de Bry.




GRABADO DE PIZARRO EN LA DECADAS DE ANTONIO DE HERRERA Siglo XVII

Antonio de Herrera es considerado el Primer Historiador de Indias. En su “Descripción de  las Indias Occidentales”  publicada en 1601 y en su Historia General de los Hechos de los Castellanos, conocida como  Décadas de Indias publicadas entre 1601 y 1615  recogió mucha información de otros cronistas pero también publicó información que no fue mencionada en otras crónicas. Al grabado de Francisco Pizarro, lo presenta con barba corta y bastante joven.




PIZARRO EN PANAMÁ. GRABADO DE THEODORUS DE BRY 1617.

    De Bry fue un grabador y joyero flamenco. De él se publicó entre 1590 y 1694 numerosos libros con grabados sobre las exploraciones y conquistas de los Españoles en América. Algunos grabados se basaron  en las pinturas e ilustraciones de Jacques Le Moyne  



GRABADO DE 1671

Uno de los grabados más conocidos de Pizarro es el de autor anónimo de 1671 que se conserva en Ámsterdam. Una copia existe en la Biblioteca Nacional de Lima, y hay numerosas variantes del mismo.

                   

CUADROS MODERNOS DE PIZARRO

    Existen numerosos cuadros modernos de Francisco Pizarro. Todos son arbitrarios de acuerdo al criterio artístico de sus desconocidos autores.


   


CUADROS SOBRE LA MUERTE DE PIZARRO

   


LA RECONSTRUCCION FACIAL EN BASE AL CRANEO DE PIZARRO


    Las investigaciones sobre los restos de Pizarro se realizaron entre 1977 y 1984. Cuando ya se vencían los plazos para concluir con las investigaciones y se debía entregar  definitivamente los restos estudiados a las autoridades de la catedral, en 1984 se pudo contar con la cooperación de los doctores Robert Benfer y William Maples Antropólogos Físicos y Forenses de las Universidades de Missouri- Columbia y Gainesville-Florida, respectivamente, para que realicen las mediciones de los huesos y para que hagan el estudio bio-antropológico y de arqueología forense  del cráneo y de los restos óseos de manera independiente. 

    El Dr. Maples trajo al Perú un laboratorio portátil con instrumental de última generación y en marzo de 1984 concluyeron los primeros exámenes de antropología forense. Se consultó al Dr. Maples si era posible hacer una  reconstrucción facial de Pizarro en base al cráneo, y como su respuesta fue afirmativa, Maples preparó un molde de látex en base al cráneo para trabajarlo en la Universidad de Florida.

    Pero el molde del cráneo era demasiado flexible y se necesitaba preparar un nuevo molde para hacer una réplica en yeso del cráneo, para poder hacer la reconstrucción facial. Con ese fin, el 22 de abril de 1984 viajó a Lima el señor Robert Leavy, un prestigioso artista de la Universidad de Florida, Preparador y Conservador del Departamento de Conservación y Exhibiciones de del Museo de Historia Natural de la universidad. 

    Robert Leavy trajo al Perú los equipos y materiales  adecuados  para preparar un molde del cráneo y copias  de los huesos que presentaban heridas, para que en el futuro se trabaje solamente con buenas réplicas y para que los restos auténticos ya no sean tocados, evitándose mayor deterioro. Con el molde y las fotografías a color en Gainesville se hizo una réplica del cráneo,  la cual sirvió para el trabajo de reconstrucción facial que se encargó a la señorita Betty Pat Gatliff.


LA RECONSTRUCCIÓN FACIAL HECHA POR BETTY PAT GATLIFF

    La autora de la reconstrucción de los rasgos faciales de Pizarro es experta del Instituto Aeronáutico Civil  del Departamento de Transporte de la ciudad de Oklahoma. También es experta en técnicas en restauración  en Antropología Física Forense y ha hecho varios cientos de reconstrucciones faciales en casos de accidentes aéreos.  Sus técnicas se basan en las técnicas de Kollman and Buchl que establecen el grosor de los tejidos de los diversos puntos del rostro, de acuerdo a tablas estandarizadas  según el sexo y la raza del individuo. Otras medidas se basan en los estudios de Krogman sobre el esqueleto humano en medicina forense y las investigaciones de M. M. Garesinov.

    Los 8 pasos que siguió se basan en la existencia del cráneo completo del individuo y en la restitución de los tejidos sobre el molde. Durante el trabajo de reconstrucción facial Betty Pat  no conoció los grabados y pinturas atribuidas a Pizarro, para evitar influencias de los autores de otros tiempos. El Dr. Maples le indicó que Pizarro era un Español  de 65 a 70 anos y sugirió que se le agregue  un bigote y una barba corta a la escultura.. Al final del trabajo de reconstrucción, para el acabado del cabello, se utilizaron como referencia cuadros antiguos.

    La reconstrucción facial de Pizarro revela rasgos fuertes que algunas veces parecen los de un personaje un poco abatido, aunque también  presenta rasgos nobles y generosos.  El rostro refleja a un hombre de acción, de mandíbula ancha y la frente amplia, rasgos fuertes que expresan tenacidad. Tiene una maloclusión III que presenta una típica prominencia de la boca y el labio inferior, como efectivamente aparece en las pinturas y grabados  que se conoce sobre Pizarro.

    En el proceso de reconstrucción facial destaca la etapa en que aparece sin cabello ni barba y es la expresión más directa que refleja  el cráneo. Con fines artísticos, en otras fases de la reconstrucción facial  se le adicionó  una barba corta, bigotes y cabellos, con los cuales su expresión básica no cambia, pero si aparece más vital y ennoblecido.

En la última fase de la reconstrucción facial aparece con una barba completa, que le da al rostro mayor energía y agresividad.  Según Betty Pat, ella prefiere presentarlo con una barba corta para apreciar mejor los rasgos del rostro y la mandíbula inferior, los cuales presentan los rasgos físicos más característicos. Este trabajo ha sido evaluado positivamente por los Antropólogos Físicos norteamericanos. El Dr. Maples opinó que Pizarro parece un viejo soldado, robusto de rostro fiero, apreciación que coincide con la opinión de algunos soldados y cronistas del siglo XVI.

    La escultura facial es sinónimo de reconstrucción facial, restauración, reproducción y es un método usado en Antropología Forense para ayudar a identificar restos óseos. El artista, el  antropólogo y el arqueólogo colaboran en la construcción de los rasgos faciales de un individuo desconocido, sobre la base de la arquitectura del cráneo. En este caso, al determinarse que el esqueleto era de Pizarro, ha sido un ejercicio sugerir la apariencia física que tuvo en vida, ya que no se conocen dibujos o pinturas veraces de él  durante su vida. La escultura de Francisco Pizarro hecha por Betty Pat Gatliff obtuvo el primer premio de la Asociación de Ilustradores Médicos de Norteamérica en 1988.

    Debemos recordar que entre 1984 y 1988 las computadoras eran todavía muy elementales y no se hacían las llamadas reconstrucciones faciales por computadora bidimensionales- gráficas. En la actualidad se usa un software con nuevas técnicas de calibración que utilizan los mismos puntos de referencia faciales constantes digitalizados. 

  Sin embargo, se puede afirmar que de todos los rostros del conquistador Francisco Pizarro, la reconstrucción facial hecha en 1984 es la que más se debería aproximar al verdadero rostro del conquistador Trujillano.

                                                                                                                                                             RECONSTRUCCIÓN FACIAL EN BASE AL CRÁNEO DE FRANCISCO PIZARRO 

BIBLIOGRAFIA


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LUDENA, HUGO (1985) Versiones tempranas sobre la muerte de Don Francisco Pizarro. El Boletín de Lima, Enero, Número  37, 37 p.

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PORRAS BARRENECHEA, Raúl    1978)  Pizarro. Ed. Pizarro, Lima, 683 p.

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ROSTWOROWSKI, MARIA  2005) Dona Francisca Pizarro. Una ilustre mestiza  1534- 1598. Instituto de Estudios Peruanos, Lima, 177p.